Wednesday, July 9, 2014

De los hijos

   Los hijos deberían venir con un manual de instrucciones. Pero no vienen con el, así que mi recurso es estudiar por mi misma toda la literatura posible acerca de la crianza de los hijos, de las hormonas de los adolescentes, de la paternidad compartida, de astrología, de metafísica, de aromaterapia, de medicina alternativa, de comida natural, etc, para estar al día en mi maternidad y estar educada y prepararme lo mejor posible para darles a mis hijas mi cien porciento y enseñarles lo único que realmente importa en la vida: ser felices siendo uno mismo, de la manera más sana posible. ¡No es mucho desear!

Sunday, June 29, 2014

Encontré consuelo en mis propias palabras. Gracias

Hace un momento, ya para apagar la computadora, me decidí a leer mis escritos antiguos, y para mí fortuna, encontré  el que escribí hace casi un año y medio atrás. Después de leerlo dos veces, mi alma se sintió reconfortada tras el remolino emocional de horas atrás.
Se los comparto
http://laurita-mar.blogspot.ca/2012/10/palabras-de-un-martes-no-cualquiera.html

GRACIAS LAURA
GRACIAS

Soy una blasfema

Sé que soy una blasfema cuando no puedo agradecer profudamente todas mis bendiciones.
Sé que Dios me abraza suavamente y no me juzga, pero igual, yo me siento blasfema.
Algunas veces me sobrepasa el miedo, la incertidumbre y la desmotivación.
Pero algunas otras, la mayoría hasta ahorita, me ganan la motivación y las ganas de vivir.
Así que hoy es de noche, pero mañana, si Dios quiere, saldrá el Sol.

Sexualidad tardía

Descubrí la magia de la sexualidad a mediados de mis treinta.
Descubrí que el cuerpo es sagrado y que no vale la pena esconderse ni tratar de ser quien no se es.

Deseo que mis hijos reconozcan su sexualidad a temprana edad y que logren ser ellos, sin máscaras, con la pura y más clara intención de amar y ser amados.

El baile

Desde siempre he sido amante del baile, la música, de mover mi cuerpo acompañado de una buena melodía que saque mis caderas de su letargo.
Cuando niña no practique lo que deseaba, ni puede tomar clases, por las limitaciones económicas de mi familia. Cuando joven, me convertí en madre y viví para sobrevivir así que el baile quedo en mi corazón.
Ahora mis hijas son adolescentes, a ellas les ofrecí el baile y no lo tomaron, sus cuerpos no lo necesitan, pero el mío sí, y también mi espíritu.
Desde hace un año me doy la oportunidad de tomar clases de baile y soy feliz ahi, a veces me veo al espejo y me veo vieja, me gustaría haberlo hecho desde antes, ser bella, y bonita y bailar y ser reconocida en un escenario y que la gente se encante con mi magia y mis movimientos. Pero aun no estoy en ese nivel y no se si lo estaré, no sé si seguiré motivándome a mi misma y dejar de ser el único espectador de mi baile frente al espejo.
El baile, mi liberación, mi escape. 
¿Hay alguien allá afuera que desea verme bailar?

¿Soy normal?

Algunos días me motivo a mi misma a ser feliz, y a buscarme actividades para sentirme productiva.
Porque para mí es importante la productividad, planear, tener metas y alcanzarlas. Así que algunos días me obligo, otros días sale fluido y otros como hoy, no puedo.
Algunos días me siento anormal, como enferma del alma, con vacíos y soledades que nadie entiende porque a nadie me abro, a nadie confío. ¿Me confío a mi misma?
Llené un cuestionario de trastornos mentales, sale positivo, me da risa.
¿Quién es normal en este mundo?
¿Quién no tiene al menos uno de esos puntos del cuestionario?
¿Qué mujer no sufre por cambios hormonales, lunares, menstruales, familiares?

Algunos días quisiera convertirme en humo, desaparecer y creo que a nadie le haría falta.

Bienvenida.

En esta página voy a darme y a
darles la bienvenida.
Espero liberar por estas letras las emociones que me abruman y me consternan y los sentimientos que me acompañan en mi vida diaria.
Soy simplemente una mujer, pero cubro el rol de madre, pareja, hija, hermana, amiga, así que no soy sólo una mujer, tengo que ser además de mi misma otras personas y a veces eso me cansa.
A veces quisiera ser yo misma pero mis obligaciones me limitan y a veces, se me olvida quien soy.
Por esta página compartiré mis miedos, angustias, mis sonrisas, ilusiones y mi día a día.

A veces tengo una soledad que nada ni nadie puede llenar, una soledad de sentir mi vida inútil despues de limpiar, comer, cocinar y ver que mis hijas cada día me necesitan menos.
Hoy ví un documental de un orfanato en la India y me pareció hermosa la labor de los que se dedican a otros sin esperar nada a cambio. Me sentí inútil. Sentí que tengo mucho para dar. Pero ¿cómo? ¿qué?
Hoy tengo la certeza de que no tengo cierto nada. Soy libre por eso.